Puno, 29 de mayo 2026 – Comerciantes de productos hidrobiológicos denunciaron presuntos abusos e irregularidades durante un operativo realizado por representantes de la Fiscalía, SANIPES y la Dirección Regional de la Producción, quienes incautaron más de 500 kilos de trucha en la ciudad de Puno.
Las afectadas señalaron que el producto fue retenido inicialmente por no contar con guías de remisión al momento de la intervención; sin embargo, aseguran que posteriormente lograron presentar documentación relacionada con la procedencia y comercialización del pescado.
Según denunciaron, durante el operativo los funcionarios trasladaron rápidamente el producto intervenido sin permitir —según indicaron— que las comerciantes pudieran sustentar adecuadamente la documentación requerida. Incluso, afirmaron que se produjo una persecución por distintos puntos de la ciudad de Puno hasta llegar al parque del Niño, lugar donde finalmente se habrían levantado las actas correspondientes.
Una de las comerciantes, identificada como Chabela Mamani, cuestionó duramente el accionar de las autoridades y aseguró que la mercadería era perecible y que contaban con permisos para comercializar pescado.
“Yo soy comercializadora, no gano como ellos que tienen sueldo. Es una mercadería perecible que no se puede guardar”, manifestó.
Según relató, el operativo terminó con la incautación de aproximadamente 450 kilos de trucha de su propiedad, mientras que otra comerciante denunció la retención de otros 100 kilos provenientes de Pomata.
Las comerciantes también denunciaron que no se les habría mostrado oportunamente las actas ni las resoluciones que disponían el decomiso y posterior desecho del producto hidrobiológico.
“Nos dicen que ya existe una disposición para destruir el pescado, pero no nos muestran ningún documento”, reclamaron.
Horas más tarde, en medio de la indignación de comerciantes y ciudadanos, se conoció que toda la trucha incautada fue trasladada hasta el sector de Cancharani, donde terminó siendo arrojada a la basura. Videos difundidos registraron el momento en que más de media tonelada de pescado fue desechada pese a que, aparentemente, el producto se encontraba apto para el consumo humano.
Las afectadas cuestionaron que las autoridades no hayan evaluado destinar el pescado a hogares de menores, albergues, comedores populares o centros de atención para adultos mayores de la ciudad de Puno.
“Hay mucha gente que necesita alimentos y aun así prefirieron botarlo todo”, señalaron indignadas.
Por su parte, el abogado Willy Yucra Peñaloza, defensor de las comerciantes, indicó que no se le permitió acceder a las actas ni a la disposición que ordenaba el desecho de la mercadería.
“El problema es que el producto es perecible y mientras se tramitan documentos, las truchas no van a esperar. Hasta el momento no se me ha notificado formalmente ninguna resolución”, sostuvo.
El letrado señaló además que solicitará formalmente acceso al expediente para verificar las actuaciones realizadas durante el operativo y evaluar las acciones legales correspondientes.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente si existía alguna restricción sanitaria que impedía que el producto decomisado pudiera ser donado para fines sociales.
