Puno, 14 de julio 2026 – El Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de San Román – Juliaca dictó nueve meses de prisión preventiva contra los efectivos de la Policía Nacional Wimer Choque H. (23) y Stiwar Flores L. (24), investigados por el presunto delito de tortura agravada con resultado de muerte en agravio de José Huanchi Quispe, de 24 años.
La decisión fue adoptada por la jueza Jackeline Reina Luza Cáceres al concluir el segundo día de audiencia, desarrollado este martes 14 de julio, tras evaluar el requerimiento presentado por la Primera Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y contra el Terrorismo de Puno.
Durante la audiencia, la magistrada consideró que existen graves y fundados elementos de convicción que vinculan a ambos efectivos con los hechos investigados. Asimismo, concluyó que no cuentan con arraigo suficiente que garantice su permanencia durante el proceso y que existe peligro de fuga, razones por las cuales dispuso la medida coercitiva de prisión preventiva por el plazo de nueve meses.
Como parte de su resolución, la jueza también restó credibilidad a la versión expuesta por la defensa de los policías, que sostenía que José Huanchi se habría autolesionado mientras era trasladado en el patrullero. La magistrada calificó dicha hipótesis como poco creíble frente a los elementos de convicción presentados por el Ministerio Público.
En la misma resolución judicial, se dictó comparecencia con restricciones para el efectivo Brayan Cáceres Ch., al considerar que su presunta participación sería menos gravosa que la atribuida a los otros investigados. Respecto al suboficial Alex Cruz, el Poder Judicial informó que su situación jurídica será evaluada en una nueva audiencia que será programada en los próximos días.
De acuerdo con la investigación fiscal, los hechos ocurrieron el pasado 9 de julio, cuando efectivos de la Comisaría de Santa Bárbara acudieron a una vivienda tras ser alertados sobre la presencia de un presunto ladrón. En el inmueble fue intervenido José Huanchi Quispe, quien, según la Fiscalía, se encontraba en estado de ebriedad.
La tesis fiscal sostiene que, durante la intervención, el joven habría opuesto resistencia, produciéndose un forcejeo. Sin embargo, los policías habrían empleado violencia física excesiva para reducirlo, ocasionándole múltiples lesiones en la cabeza, el rostro y el abdomen.
La investigación también señala que, posteriormente, Huanchi fue trasladado en la tolva del patrullero, donde presuntamente continuó siendo agredido. Al llegar a la dependencia policial, se desvaneció y, en lugar de recibir atención médica inmediata, habría sido colocado sobre un colchón destinado para un can. Al advertir que ya no reaccionaba, los efectivos intentaron reanimarlo y posteriormente lo trasladaron a un hospital, donde se confirmó su fallecimiento.
El Ministerio Público continúa con las investigaciones para determinar la responsabilidad de cada uno de los implicados, en un proceso que se desarrolla bajo el principio de presunción de inocencia y las garantías del debido proceso.
