Puno, 16 de setiembre 2026 – La jefa de la Oficina Defensorial de Puno, Tania Cáceres, reconoció que Ubaldo Larrañaga Galindo, señalado por vecinos de Ciudad Humanidad-Totorani como presidente de la organización Vida Perú, es su esposo. La revelación se produjo durante una entrevista en la que fue consultada por los procesos judiciales de desalojo que enfrentan moradores de esta zona de la ciudad de Puno.
Tania Cáceres señaló inicialmente que la Defensoría del Pueblo no recibió denuncias directamente de los vecinos sobre esta problemática, aunque indicó que la institución tomó conocimiento de los hechos a través de las redes sociales y los incorporó a su sistema de reportes como una situación relevante que debía ser evaluada.
Ante la consulta sobre su vínculo con Larrañaga Galindo, la funcionaria respondió: “El señor Larrañaga es mi esposo”. Posteriormente, ante las preguntas sobre la participación de su esposo en Vida Perú, confirmó que “sí es parte de Vida Perú”, aunque sostuvo que no podría precisar qué cargo ocupa dentro de dicha organización.
VÍNCULO CON VIDA PERÚ
La entrevista se produjo luego de que dirigentes de Ciudad Humanidad-Totorani cuestionaran que la Defensoría del Pueblo intervenga en el conflicto debido al vínculo familiar existente entre su titular y uno de los integrantes de Vida Perú, organización a la que los vecinos atribuyen la promoción de procesos judiciales de desalojo en su contra.
Cáceres Ortega negó que la Defensoría se haya abstenido de intervenir por ese vínculo y explicó que Vida Perú no es una entidad estatal. “No es una entidad del Estado Vida Perú, entonces la Defensoría del Pueblo interviene cuando son entidades del Estado”, justificó.
La funcionaria también señaló que no conoce en detalle las actividades que desarrolla su esposo dentro de Vida Perú y evitó pronunciarse sobre los procesos judiciales relacionados con los terrenos de Ciudad Humanidad-Totorani.
Ante la pregunta de si esta situación podría configurar un conflicto de intereses, Cáceres respondió que corresponde separar las funciones de la Defensoría del Pueblo de las actividades de Vida Perú.
“Hay que separar las cosas, cosa es Defensoría del Pueblo y otra cosa es Vida Perú”, sostuvo.
DEFENSORÍA EVALUARÁ EL CASO
Respecto a los reclamos de los vecinos, la defensora indicó que la institución recién evaluará la situación y señaló que, al haber tomado conocimiento de la problemática mediante redes sociales, corresponde analizar los hechos relacionados con los procesos de desalojo.
La funcionaria precisó que, si existen procesos judiciales, estos tendrían que ser revisados para determinar qué está ocurriendo y qué actuación corresponde a la Defensoría del Pueblo dentro de sus competencias.
El reconocimiento del vínculo conyugal entre la titular de la Oficina Defensorial de Puno y un integrante de Vida Perú se produce en medio de la creciente tensión entre los vecinos de Ciudad Humanidad-Totorani y dicha organización, mientras continúan los cuestionamientos de los moradores respecto a los procesos judiciales que podrían derivar en el desalojo de familias de la zona.
