Lampa, 01 de agosto 2026 ‐ Julio Cesar Hañari Colquehuanca
Miles de pobladores de, Lampa, Juliaca y zonas cercanas llegan desde la madrugada a las riberas de los ríos en Lampa a orillas del río Lampa, otros se dirigen a Unocolla, Maravillas, Cacachi, y otros, para recoger piedrecillas planas que simbolizan dinero y riqueza en la tradicional costumbre del 1 de agosto.

A pesar del frío del Altiplano, adultos, jóvenes y niños se abrirán paso en los cauces con herramientas en mano, mientras otros compraran las piedras a vendedores que las acopiaron días antes según tamaño y cantidad.
Luego, con mucha fe, los participantes realizarán la challa, un ritual que muchas veces dirige un chamán con cerveza negra, vino y sahumerio, como parte del pedido de prosperidad para el hogar.

Los creyentes guardan estas piedrecillas en lugares secretos de sus casas, con la esperanza de que más adelante sus deseos se hagan realidad.
Se manifiesta que ésta costumbre nació en el siglo XX, creció con fuerza en la década de 1960 y hoy sigue atrayendo a comerciantes y visitantes.

La jornada también mueve la economía local, porque comerciantes de comida, alasitas, chamanes y transportistas aprovechan la masiva presencia de gente, en una tradición que año tras año se repite.
Es una tradición y costumbre que se vive acá en la ciudad de Lampa, a orillas del río Lampa, dónde acuden familias completas para buscar piedras redondas o planas qué significan dinero, dólar para sus economías de cada uno de ellos.
