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Puno, 17 de junio 2026 – A nueve meses de la muerte de una estudiante de 16 años ocurrida en el Colegio Militarizado Particular Mariano Santos Mateos de Puno, su madre, Norma Tarqui Mamani, cuestionó el archivamiento de la investigación fiscal y anunció que solicitará la reapertura del caso al considerar que existen múltiples aspectos que no fueron esclarecidos.

La adolescente falleció la madrugada del 15 de septiembre de 2025, luego de ser trasladada de emergencia al Hospital Regional Manuel Núñez Butrón. Desde entonces, la familia viene exigiendo una investigación exhaustiva para determinar las circunstancias reales de su muerte.

La madre señaló que no está conforme con la decisión de archivar el caso, ya que, según afirma, ni la Policía Nacional ni el Ministerio Público habrían realizado diligencias fundamentales para esclarecer los hechos.

“Yo no estoy conforme con ese documento. No han hecho ninguna investigación. Como madre pido justicia para mi hijita. Han pasado prácticamente nueve meses y no hay nada”, manifestó.

DUDAS SOBRE LAS CAUSAS DEL FALLECIMIENTO

De acuerdo con un acta policial, una compañera de la menor habría escuchado que la adolescente dijo: “He tomado veneno, no me quiero morir”. Sin embargo, la necropsia practicada posteriormente estableció como causa de muerte una asfixia por broncoaspiración.

Para la madre de familia, esta contradicción genera serias dudas que debieron ser investigadas por las autoridades.

“Si dicen que tomó veneno, ¿por qué la necropsia señala que falleció por asfixia? Además, mi hija tenía abundante sangre en la boca y en la nariz. Eso me hace sospechar que algo más ocurrió”, sostuvo.

Así mismo, indicó que la estudiante había ingresado al internado del colegio la noche del domingo y que horas después recibió una llamada informándole que su hija se encontraba grave.

“Cuando llegué al hospital ya la encontré sin vida. Me dijeron que prácticamente llegó cadáver”, relató.

CUESTIONA FALTA DE DILIGENCIAS

Norma Tarqui aseguró que durante la investigación no se tomaron declaraciones a personas claves para esclarecer lo sucedido.

Según indicó, no fueron citadas ni la compañera que habría escuchado a la adolescente mencionar el supuesto consumo de veneno, ni la enfermera del plantel, ni otros posibles testigos.

Además, cuestionó que tampoco se hayan realizado pericias complementarias respecto a las lesiones que, según afirma, presentaba el cuerpo de su hija.

“Había moretones y equimosis en el brazo y en la rodilla. Todo eso debió investigarse. Faltan muchas diligencias”, señaló.

CONTROVERSIA POR CONDICIÓN DE INTERNADO

La madre también cuestionó las declaraciones del monitor del plantel, Fidel Panca París, quien habría señalado durante las investigaciones que la institución no funcionaba como internado.

Sin embargo, sostuvo que cuenta con documentos, comprobantes de pago y registros del propio colegio que acreditan que su hija permanecía internada en el establecimiento educativo.

“Mi hija estudiaba como alumna internada. Tengo documentos y pruebas de ello. Incluso después de su muerte me retiraron del grupo de padres de familia sin mi autorización”, denunció.

PIDE JUSTICIA

La progenitora reiteró que continuará impulsando acciones legales para que el caso no quede archivado y se determine con claridad qué ocurrió la madrugada en que falleció su hija.

“Mi hija era una señorita alegre, llena de vida y de sueños. Lo único que pido es justicia y que se investigue de manera profunda todo lo ocurrido”, expresó.

El caso continúa generando interrogantes entre familiares y allegados, quienes esperan que las autoridades revisen nuevamente el expediente y dispongan nuevas diligencias para esclarecer las circunstancias de la muerte de la adolescente.