Puno, 08 de junio 2026 – Un estudiante de 16 años, identificado con las iniciales K.M.O.P., perdió la vida la tarde de este lunes en circunstancias que son materia de investigación, frente a la institución educativa secundaria Villa del Lago, ubicada en la urbanización del mismo nombre en la ciudad de Puno.

Según información preliminar, el adolescente salía del colegio al término de las clases cuando habría sostenido una discusión con un estudiante de quinto año de secundaria. El altercado se prolongó hasta el exterior del plantel y, segundos después, el menor fue visto tendido sobre la vereda.

Compañeros de estudios solicitaron ayuda de inmediato e intentaron auxiliarlo. La propietaria de un kiosco cercano también alertó a los servicios de emergencia. Minutos después llegaron agentes de serenazgo y personal del SAMU; sin embargo, los paramédicos confirmaron que el adolescente ya no presentaba signos vitales.

Uno de los compañeros de la víctima declaró a «Puno Sin Filtro» que observó la discusión entre Kelvin y un estudiante de un grado superior, pero afirmó que no logró ver si existió alguna agresión física antes de que el menor cayera al pavimento. Así mismo, indicó que el presunto involucrado se retiró del lugar tras el incidente.

Por su parte, Agripina Ponce, madre del adolescente, señaló entre lágrimas que su hijo padecía una cardiopatía leve y recibía tratamiento médico. Además, denunció que desde el año 2025 sufría constantes actos de hostigamiento y burlas por parte de otros estudiantes debido a su condición de salud.
La mujer aseguró que en varias oportunidades informó esta situación a las autoridades de la institución educativa, pero no se habrían adoptado medidas efectivas. Según relató, algunos alumnos incluso afirmaban erróneamente que la enfermedad de su hijo era contagiosa, motivo por el cual era objeto de insultos y burlas.

En contraste, el director de la institución educativa, Fidel Choque Arapa, junto al subdirector y la responsable de tutoría, manifestaron que no existen registros formales de denuncias por bullying en agravio del estudiante, aunque reconocieron que conocían el estado de salud del menor.

La propietaria del kiosco cercano, identificada como Lidia Quea, indicó que no observó una posible agresión, pero sí escuchó los pedidos de auxilio y al salir encontró al estudiante tendido sobre la vereda, por lo que procedió a comunicarse con serenazgo y el SAMU.

Efectivos de la Policía Nacional, peritos especializados, representantes del Ministerio Público y personal de Medicina Legal llegaron al lugar para realizar las diligencias correspondientes y determinar las causas exactas del fallecimiento.
El hecho ocurrió aproximadamente a la 1:40 de la tarde, coincidiendo con la hora de salida de los estudiantes del plantel. Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias que rodearon esta tragedia.
