Puno, 23 de octubre 2026 – Un vehículo Kia Sportage de color azul, con placa de rodaje F2D-529, fue encontrado desmantelado y abandonado la madrugada de este viernes 23 de octubre, a un costado del templo Niño San Salvador, en el centro poblado de Alto Puno. Según información a la que pudimos acceder, la unidad había sido robada en inmediaciones del barrio Laykakota, en la ciudad de Puno.
Fueron los vecinos de la zona quienes advirtieron la presencia del vehículo alrededor de las 5:00 de la mañana y comunicaron el hecho a la Policía Nacional para que realizara las diligencias correspondientes. De acuerdo con la información recogida en el lugar, los delincuentes habrían aprovechado la oscuridad y la falta de vigilancia para retirar diversos accesorios del vehículo, tanto del interior como del exterior.
Cuando los propietarios llegaron al lugar, encontraron la camioneta sin el panel de control y otros accesorios, además de los faros delanteros. Entre los pocos objetos que lograron recuperar estaba un carrito de juguete que habían comprado recientemente para su menor hijo y que los delincuentes dejaron dentro de la unidad.
Según una versión preliminar, el conductor habría estado celebrando hasta altas horas de la noche y presuntamente habría sido víctima del robo. Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente y deberá ser esclarecida durante las investigaciones policiales.
Los vecinos también denunciaron que este no sería el primer caso de un vehículo desmantelado en los alrededores del templo Niño San Salvador. Según sus testimonios, anteriormente otro automóvil fue abandonado en el mismo sector y desmantelado por delincuentes. Sin embargo, afirmaron que no comunicaron ni difundieron públicamente aquel hecho porque, según indicaron, el propietario del vehículo era un efectivo policial que los habría amenazado con tomar medidas legales si hacían público lo ocurrido. Ante esta situación, solicitaron a las autoridades mayor seguridad, instalación de cámaras de videovigilancia y mejor iluminación en los alrededores del templo.
El hallazgo vuelve a poner en evidencia la preocupación de los residentes de Alto Puno por la seguridad en zonas con escasa iluminación y vigilancia. Los vecinos esperan que la Policía identifique a los responsables y que las autoridades municipales adopten medidas preventivas para evitar nuevos hechos delictivos.
