Las noticias que quieres ver y necesitas saber

Puno, 22 de octubre 2026 – Lo que comenzó como un incendio de coberturas vegetales en las pampas de paucar colla y Huerta Huaraya escaló a un desastre ambiental y humanitario en el corazón del Lago Titicaca. La reactivación de las llamas en el Centro Poblado Uros Chulluni provocó momentos de terror entre la población indígena y prestadores de servicios turísticos, dejando cuantiosas pérdidas materiales y a decenas de familias damnificadas.

De acuerdo con la cronología de la emergencia, el fuego se originó el día martes al promediar el mediodía. Pese a la alarma inicial, las llamas lograron ser sofocadas durante la tarde de esa misma jornada gracias a una intensa lluvia que cayó sobre la ciudad de Puno.​

Sin embargo, la tranquilidad duró poco. Algún desadaptado reinició de manera intencional el fuego, provocando que este se propagara sin control hacia las pampas del distrito de Paucarcolla y el sector de Huerta Huaraya. Impulsado por el viento, el dantesco siniestro alcanzó la densa vegetación de los totorales en Uros Chulluni, extendiéndose hasta las plataformas habitadas y afectando directamente a la población local.

De acuerdo con el balance preliminar sobre la magnitud de la emergencia, el fuego descontrolado consumió más de 200 hectáreas de totorales, arrasando el ecosistema nativo del lago y reduciendo a cenizas 3 viviendas residenciales y turísticas, además de dejar otras 2 viviendas con severos daños estructurales. Hasta el momento se contabilizan 22 personas directamente afectadas.

La Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) continúan en proceso de actualización por parte de las brigadas de Gestión del Riesgo y Defensa Civil.

DESESPERADA LUCHA CIUDADANA Y DAÑOS A HOSPEDAJES

Registros en video e imágenes obtenidas desde la zona del siniestro muestran la crudeza del escenario: comuneros, hombres y mujeres de los Uros, utilizando bateas, baldes y recipientes domésticos cargados con agua del lago, lucharon desesperadamente contra las lenguas de fuego para evitar que la vegetación seca contigua terminara de devorar sus alojamientos y lanchas. Pese a los esfuerzos, varias estructuras de hospedajes familiares fabricadas a base de madera y totora terminaron calcinadas.

RESPUESTA DE EMERGENCIA Y EXIGENCIA DE SANCIÓN

En la zona se mantiene el despliegue de brigadistas de la Compañía de Bomberos de Puno, personal de la Capitanía de Puerto de Puno, efectivos de la Policía Nacional y personal de Serenazgo, quienes coordinan labores para evitar que el fuego alcance a más plataformas habitables del archipiélago flotante.

Pobladores y autoridades locales reiteraron el pedido a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Puno para investigar en profundidad la reactivación intencional del siniestro y aplicar la máxima sanción penal a los responsables de esta catástrofe ecológica y socioeconómica en Puno.