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Puno, 28 de febrero 2026 – Indignados y consternados, los vecinos de la primera cuadra del jirón Los Pinos, en el centro poblado de Salcedo, realizaron un plantón y vigilia en los exteriores de la vivienda donde se habrían suscitado los graves hechos de violencia contra una menor de 11 años, quien actualmente permanece hospitalizada.

Con carteles y entre arengas de “Justicia”, los moradores exigieron la pronta captura de Elvis Brayan Velez Santy presunto agresor, quien sería el padre o padrastro de la niña, situación que aún no ha sido plenamente esclarecida por las autoridades.

Según manifestaron, desde la mañana permanecen en vigilia ante el temor de que el implicado regrese al inmueble. Indicaron que el Ministerio Público y la Policía realizaron una constatación en el lugar; sin embargo, cuestionaron que la vivienda no haya sido asegurada de inmediato.

SOSPECHAN COMPLICIDAD DE FAMILIARES

Los vecinos señalaron que, además del presunto agresor —identificado como Vélez Santi Elvis Bryan—, también existiría presunta responsabilidad por omisión o complicidad de otros familiares, entre ellos la madre de la menor, Boni Yasmín Oscco Garnica, así como la abuela paterna.

De acuerdo con las versiones recogidas, la madre no residiría de forma permanente con la niña y viajaría por motivos laborales, mientras que la abuela habría estado presente en la vivienda durante algunos de los hechos denunciados.

Una de las vecinas afirmó que la abuela acudió al inmueble en horas de la mañana y habría retirado objetos, entre ellos un teléfono celular que —según dijo— se encontraba en la cocina cuando la menor fue auxiliada. Este hecho ha generado mayor suspicacia entre los moradores, quienes temen que se intente encubrir pruebas.

EL AUXILIO QUE EVITÓ UNA TRAGEDIA

El dramático rescate se produjo cuando la menor logró escapar y pedir ayuda a una vecina alrededor de las 05:30 de la mañana del ultimo viernes. Según el testimonio, la niña llegó temblando, con visibles lesiones en las manos y dificultades para caminar.

La vecina, con apoyo de otro residente que es enfermero, le brindó los primeros auxilios y dio aviso inmediato al Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU), a la Línea 100 y a la Policía.

La menor habría relatado que fue agredida con un objeto caliente, que describió como un martillo, y que también fue amenazada para que no pidiera ayuda. Así mismo, indicó que los hechos habrían ocurrido días antes y que permaneció sin recibir atención médica.

Los vecinos sostienen que la niña presentaba otras lesiones visibles, además de signos de abandono. Señalaron que el cabello estaba cortado de manera irregular y que evidenciaba falta de higiene prolongada. También afirmaron que la menor habría sido obligada a realizar labores domésticas y a adquirir bebidas alcohólicas para el agresor.

De acuerdo con los testimonios, no sería la primera vez que la niña era llevada a un centro de salud por supuestos “accidentes”. Incluso, algunos residentes indicaron que la menor les habría contado sobre castigos previos y restricciones de alimentación.

EXIGEN CAPTURA Y SANCIÓN EJEMPLAR

Los vecinos aseguraron que el agresor se encuentra prófugo y que, según información preliminar, habría huido con dirección a la vivienda de un familiar. Exigen a la Policía Nacional su inmediata ubicación y detención.

Así mismo, demandaron que el Ministerio Público actúe con celeridad y garantice que el proceso se desarrolle con transparencia. “No nos vamos a quedar callados. Queremos justicia y cárcel para todos los responsables”, manifestaron durante el plantón.

También solicitaron la intervención de instancias nacionales y el seguimiento del caso por parte de entidades competentes, a fin de evitar que quede impune.

Mientras tanto, los vecinos vienen realizando colectas para cubrir necesidades básicas de la menor durante su recuperación. Informaron que la niña se encuentra con resguardo policial en el hospital y que recibe atención médica y psicológica.

El caso viene generando profunda indignación en la zona y reabre el debate sobre la detección oportuna de situaciones de violencia familiar y la responsabilidad de los entornos cercanos en la protección de niños, niñas y adolescentes.