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Puno, 23 de diciembre 2025 – El gerente general de la Empresa Municipal de Saneamiento Básico de Puno (EMSA Puno), Luis Aguilar, afirmó que no es necesaria una intervención del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS), al sostener que la empresa ha logrado mantenerse operativa desde el año 2022 con el respaldo de los trabajadores, la municipalidad provincial y el gobierno regional, garantizando la continuidad del servicio de agua potable a la población.
Como principal alternativa de solución, Aguilar planteó la ejecución de un proyecto de inversión valorizado en aproximadamente 800 millones de soles, con financiamiento del Banco Mundial, el cual permitiría atender parte de la deuda histórica que arrastra la empresa mediante mecanismos fiscales. Remarcó que EMSA Puno no es una empresa privada ni tiene fines de lucro, sino que presta un servicio esencial. “El agua no puede dejar de llegar a los hogares. Esta es una empresa del pueblo y de los puneños”, enfatizó.
En relación al informe de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS), que advierte un riesgo financiero y la eventual aplicación del Régimen de Apoyo Transitorio, el gerente explicó que estas evaluaciones se realizan anualmente a todas las empresas prestadoras del país bajo criterios de gestión empresarial. Sin embargo, cuestionó que se evalúe a EMSA Puno con parámetros similares a los de una empresa con fines de lucro, pese a su naturaleza pública.
Aguilar reconoció que la empresa presenta estados financieros negativos, principalmente por una deuda histórica que supera los 110 millones de soles con el fisco, acumulada desde décadas atrás y relacionada, entre otros factores, a obligaciones del Fonavi y a procesos administrativos de cuando varias provincias aún formaban parte de la jurisdicción de Puno. Precisó que los intereses generados por esta deuda impactan directamente en los resultados contables anuales.
Así mismo, señaló una aparente contradicción en los reportes oficiales, al indicar que EMSA Puno ha sido considerada entre las mejores empresas de su categoría en el benchmarking de la SUNASS y, al mismo tiempo, es evaluada como una empresa en riesgo financiero. Explicó que estas calificaciones responden a distintos enfoques, como sostenibilidad del servicio, sostenibilidad empresarial y sostenibilidad regional.
Finalmente, rechazó las críticas del sindicato de trabajadores, que lo responsabilizan por la situación financiera, y reiteró que su gestión ha priorizado la continuidad y mejora del servicio de agua potable, aun en un contexto económico adverso, insistiendo en que una intervención de OTASS no resulta necesaria en el escenario actual.
